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Tú empiezas: pegas el correo y pides un borrador.
Revisas el texto y lo envías desde tu correo.

¿Qué cambia cuando una IA prepara trabajo sin que se lo pidas cada vez? Aprende a distinguir observar, proponer y actuar con el ejemplo de una tienda online. Tu papel es revisar la información y decidir.
Al terminar sabrás: explicar qué hace un agente, distinguir un borrador de una acción y revisar una propuesta antes de aprobarla.
Adaptación del documento aportado, fechado el 23 de octubre de 2026. Las características y valoraciones corresponden a esa review. El simulador es didáctico: no conecta con tus cuentas y sus porcentajes no representan consumo real.
Marta recibe un correo sobre un pedido retrasado. Recorre las horas en orden: observa qué prepara el agente y decide a las 11:05 si enviarías su respuesta. Antes de aprobar, comprueba el pedido y la fecha de entrega.
Pulsa cada hora para ver qué hace Claude mientras tú trabajas. Fíjate en la barra de abajo: cada revisión en segundo plano gasta parte de tu cuota.
Escenario ilustrativo para una pequeña tienda online. Los porcentajes son inventados para mostrar que varias tareas acumulan consumo; no permiten estimar una cuota real.
Primero llega información de una app; después el modelo la interpreta, prepara una propuesta y aplica controles. La persona revisa las acciones que necesitan permiso. Pulsa las cinco piezas y explica el recorrido con tus palabras.
Un conector permite acceder a una app; el modelo interpreta información; una máquina virtual es un ordenador ejecutado en otro equipo. Ninguna de estas piezas elimina la necesidad de revisar los resultados.
Clasifica mentalmente cada caso: ¿consulta información, cambia algo fuera del chat o intenta acceder a un dato protegido? Después toca la tarjeta. Las categorías describen las reglas del ejemplo; leer también requiere acceso autorizado.
Piensa la respuesta y toca la tarjeta para comprobarla.
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Compara quién inicia la tarea y cómo se elige el siguiente paso.
Tú empiezas: pegas el correo y pides un borrador.
Revisas el texto y lo envías desde tu correo.
Se cumple una regla: si un pedido lleva tres días de retraso, se crea un aviso.
El recorrido está definido de antemano.
Recibe un objetivo: revisar incidencias y preparar respuestas.
Puede elegir herramientas y pasos según lo que encuentra, dentro de los permisos dados.
No necesariamente. Una regla fija puede ser suficiente. Un agente resulta útil cuando el siguiente paso depende de interpretar información variable; también exige revisar sus decisiones.
Estas notas son opiniones del documento original, no resultados de una prueba reproducible. Una puntuación alta no sustituye una comprobación. Elige qué criterio sería más importante para la tienda de Marta.
Por sí sola, no demuestra una tasa de aciertos ni garantiza ausencia de fallos. Para interpretarla necesitarías conocer qué se probó, en qué condiciones y qué errores se encontraron.
Aplica lo aprendido. Elige una respuesta y lee la explicación.
El agente prepara resúmenes y borradores; la persona revisa las propuestas y decide qué acciones autoriza.
Adaptación interactiva del documento aportado Claude Duet a fondo, fechado el 23 de octubre de 2026.
Las características y puntuaciones se conservan del documento original, sin verificación independiente. Los porcentajes del simulador son ficticios y no se conectan con cuentas reales.
No. Todas las acciones de esta guía son simuladas. Cuando pulsas «Aprobar y enviar», solo cambia el mensaje que ves en pantalla: no sale ningún correo, no se mueve dinero y no se modifica ningún pedido. La tienda, los clientes y la factura forman parte del ejemplo.
La primera opción muestra cómo continuaría el ejemplo después de autorizar un envío. La segunda conserva un borrador ficticio para ilustrar que puedes revisar la propuesta. Aquí no se abre un editor ni se guarda un borrador en tu correo. Prueba ambas opciones reiniciando el recorrido al llegar a la última hora.
El simulador no está conectado a tu correo, calendario, tienda ni banco. No necesita que inicies sesión ni que introduzcas contraseñas. Los mensajes y cantidades que aparecen están escritos de antemano para practicar.
No. Los porcentajes son ficticios. Sirven para visualizar que realizar varias tareas acumula consumo. Un 44 % en esta pantalla no significa que hayas gastado esa parte de tu plan ni permite calcular cuánto costaría usar un agente real.
Preparar un borrador significa proponer un texto para revisarlo. Ejecutar la acción significa producir un cambio fuera de la conversación, como entregar ese texto a un cliente. En el ejemplo, redactar y enviar son pasos separados: que el borrador esté terminado no significa que se haya enviado.
Comprueba quién recibirá el mensaje, a qué pedido se refiere y si la fecha prometida coincide con la información de la tienda. Por ejemplo, si el borrador dice «sale hoy» pero el pedido sigue sin preparar, corrige esa frase antes de autorizar el envío. Un texto bien escrito puede contener un dato incorrecto.
Enseña a separar una propuesta de pago de la decisión de autorizarla. En un caso real habría que contrastar proveedor, importe, vencimiento y posibles duplicados. Aquí no hay una pasarela de pago: la escena de las 17:00 cuenta una decisión ficticia y no permite pagar.
No. Representan las reglas del escenario descrito en el documento original. En una herramienta real, los permisos dependen del servicio y de su configuración. Además, permitir leer información también es una autorización: «solo» no significa acceso libre a cualquier cuenta.
Sí, mientras mantengas esta página abierta: puedes volver al simulador o al test y continuar. Si recargas la página, las respuestas vuelven al estado inicial. «Repetir el test» borra únicamente las respuestas del cuestionario.
Recorre primero el día de la tienda de Marta. Antes de revelar cada tarjeta, explica si la acción consulta información, cambia algo o afecta a un dato protegido. Después responde el test y justifica tus decisiones. El objetivo es distinguir propuesta, comprobación y acción, no memorizar marcas o puntuaciones.